Análisis de Julio Vega Guzmán , Locutor Nacional y Periodista de Radio Universidad y Radio del Plata, en referencia a las dificultades que tienen los egresados de las nuevas camadas de locutores y periodistas para desarrollar sus profesiones.

Me imagino lo que pasa por las cabezas de los Locutores, Periodistas y Comunicadores; por ejemplo: los graduados de la carrera de Comunicación Social que se dicta en la Universidad Nacional de Tucumán, o la carrera de Locución Nacional en la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino (UNSTA)…
Salís con todas las ganas de “comerte la cancha” al recibirte; finalmente terminas atendiendo un teléfono en una empresa que posiblemente sea la misma que por otro lado te está coartando el camino para llegar a trabajar en aquello que te preparaste con mucho sacrificio para alcanzar el objetivo. Lo anteriormente descripto lo digo, porque la mayoría de las veces son la mismas compañías que te cierran las puertas en los medios de comunicación para que no ingreses, por que justamente son las dueñas también de esos medios.

Pero resulta que a veces el mal sueño se convierte en pesadilla, al conocer, que ese lugar vedado a tus aspiraciones, profesión en la que invertiste tiempo, trabajo, estudios y dinero; lugar que sentís que debería ser el tuyo, hoy lo ocupa alguien como EL DIPY… Incredulidad, frustración, tristeza; son muchas las sensaciones que te acometen en semejante circunstancia, emociones que acrecientan su negatividad al conocer que la única virtud de dicha contratación es ser servil al poder, uno de los “Nadies” militando para los que ganan siempre.

Es penoso además conocer la identidad del medio al cual ingresa tal personaje “Radio Rivadavia”. Una emisora atravesada por la historia de la radiodifusión en la Argentina, con verdaderas leyendas en una profesión que se fue forjando en sus voces, las que sembraron de calidez y sapiencia el aire radiofónico, creando una verdadera Universidad del buen decir, que hoy, se encuentra denigrada por individuos que desprestigian el aire de una estación de comunicación tan leal y mágica como la Radio.
Basta dar nombres como Baby Echecopar o Eduardo Feinman, encolumnándose en esta fila macabra ahora el Dipy. Esta putrefacción a la que somos obligados a presenciar atados de manos, impotentes ante tal degradación; me genera una pregunta, interrogante que seguro nacerá en aquellos que vivimos esta pasión
¿Como se sentirán Héctor Larrea, Cacho Fontana, José María Muñoz, Juan Alberto Badía, Antonio Carrizo y muchos más?, algunos que aún están con nosotros, otros que forman parte del eter de esa magia que nos hizo tan felices. Observando como se viene abajo tanto cielo; ese castillo que con tanto sacrificio, talento, amor y conocimiento se ha construido… Duele la “RADIO”, duele “LA COMUNICACIÓN”.


Julio Ángel Vega Guzmán



