Desde la agrupación que nuclea a hoteles, bares y restoranes de la provincia advierten que un nuevo cierre parcial de las puertas de locales de comidas podría afectar gravemente al negocio y convertirse, prácticamente, en un “certificado de defunción”.
“Casi es un certificado de defunción, estamos muy preocupados”, asegura Ernesto Gettar, titular de la Unión de Hoteles, Confiterías, Bares, Restantes y Afines de Tucumán (UTHGRA), en diálogo con eltucumano.com. Lo hace en referencia a la decisión que tomó el presidente Alberto Fernández junto al gobernador tucumano Juan Manzur y primeros mandatarios del interior del país, para aplicar nuevamente una restricción a la circulación nocturna. Sobre el renovado “toque de queda” en la noche tucumana aún no hay precisiones del gobierno provincial, que se encuentra a la espera instrucciones directas de Presidencia de la Nación. Sin embargo, todo hace pensar que la prohibición de circular entre las 23 y las 6 de la mañana del día siguiente afectará directamente a la atención en los locales gastronómicos, que el 9 de diciembre pasado, luego de meses sin recibir público, consiguieron ampliar su horario hasta las 2 de la madrugada. “No tenemos nada oficial, sólo los datos periodísticos que circularon”, aclara Gettar, quien no duda que la decisión los incluirá directamente. “Esto nos deja afuera a todos los restaurantes, saca de circulación la cena”, agrega preocupado y detalla que, según su experiencia, los tucumanos prefieren salir a cenar que a cenar. “Para nuestra actividad es gravísimo, especialmente para restaurantes”, insiste el representante gastronómico. Si una luz de esperanza se había comenzado a ver al final del túnel que generó la cuarentena, la restricción no hace más que atenuar el brillo de la remontada de la actividad a partir del regreso en masa de los tucumanos a las calles. “Es muy complejo, nosotros apoyamos las medidas desde marzo, fuimos los primeros en cerrar y los últimos en abrir; estábamos empezando a normalizarnos”, se lamenta el titular de UTHGRA. Esto último se dio principalmente en barrio Norte de la Capital y en Yerba Buena. Así como para el gobierno provincial es uno de los principales problemas el tema de las fiestas clandestinas, desde la agrupación de negocios de comida critican duramente su realización, especialmente por la imagen equivocada que generan de bares y restoranes en regla, que se esfuerzan por cumplir con las medidas sanitarias necesarias para prevenir la propagación del Coronavirus. “Cuanto más restrinjamos el horario, más van a aumentar las reuniones clandestinas. No somos parte del problema, somos parte de la solución. Tiene que ver un control mucho más estricto de las fiestas, siempre se caza en el zoológico y los que están en regla pagamos las consecuencias de los que incumplen las normas”, recrimina Gettar. Desde UTHGRA adelantaron que mañana pedirán formalmente una audiencia con la ministra de Gobierno y Justicia, Carolina Vargas Aignasse, con quien intentarán lograr una forma alternativa al cierre temprano de puertas en bares y restoranes.
Fuente: El Tucumano


