La guardia del Hospital Padilla vivió una siesta mucho más caldeada que el resto de la ciudad, sucede que, a las ya altísimas temperaturas, se sumó un altercado entre una paciente de 50 años y parte del personal de salud.
María Inés Amaya, la protagonista absoluta de los hechos, charló con eltucumano.com y reveló el motivo del escándalo: “Soy una mujer con problemas de salud y estoy hace hora y nadie me quiere atender”, indica la mujer.
Según su relato, ella sufre de epilepsia y no obtuvo la atención que le correspondía: “Ayer me agarró un ataque de convulsiones y me fisuré la mano. Me llevaron al Centro de Salud y me trasladaron para acá y aquí nadie me da bola”.
“Me trajeron en ambulancia y con suero a la guardia y con una orden de cirugía para la mano y aquí los médicos están aplastados sin atenderme ni a mí ni a nadie. Usan el virus de excusa para no trabajar y dejan morir a la gente. Cuando nos morimos recién levantan el culo”, agrega.
Además, Amaya sostiene que volvió a sufrir otro ataque mientras estaba en la guardia: “Me tendría que haber dado los remedios, pero no me los dieron y me agarraron convulsiones de nuevo y nadie me atendió”.
“Yo veo como maltratan a los pacientes. Nos atienden como a perros y la policía no hace nada tampoco. Son unos hijos de puta. El gobierno se queda toda la plata para ellos y no hace nada por la gente”.
“Yo no tengo ni casa, ni familia, ni nada, vivo bajo un árbol y no tengo obra social, no tengo otro lugar para acudir que a los hospitales. Soy discapacitada y tengo epilepsia hace 13 años”, concluye María Inés Amaya.
Fuente el tucumano



