Serafín Mendizábal. Su apodo es “Popi.” Nació en Villa María, Córdoba. En el 2018 a los 78 años se recibió de ingeniero eléctrico en la Facultad Regional Tucumán de la Universidad Tecnológica Nacional y es prácticamente tucumano porque reside en nuestra ciudad desde la adolescencia.
En el año 1976 el golpe militar de entonces lo encarceló. Después de 40 años regresó a la Universidad con 65 años y logró el sueño de ser ingeniero.

En la UTN “Popi” fue presidente del Centro de Estudiantes y pertenecía a la Agrupación Unidad Reformista de la Federación Juventud Comunista. Popi vivió en carne propia el Tucumanazo y este es su relato de aquel 10 de noviembre de 1970:
Era una tarde muy calurosa y 40 grados de sensación térmica. En aquel entonces era presidente del Centro de Estudiantes de Ingeniería de la Tecnológica, afiliado a la “Fede” del partido comunista. Carlos Imbaud era el interventor de la provincia y el Gral. Juan Carlos Ongania, presidente de la nación. Veníamos de una dura derrota. Nos habían cerrado 11 fábricas azucareras y 250.000 tucumanos fueron con huesos a parar en villas miseria de Bs. As. El “Cordobazo” del ’69 nos impulsó fuerzas y ganas de luchar, el gobierno provincial hacia agua por todas partes. El partido comunista y el grupo de Benito Romano, dirigente de FOTIA,acordaron hacer una manifestación en el centro. No teníamos ni la puta idea de lo que iba a pasar después. Como todos los que estábamos ahí, llevé la onda – la tengo para regalarle a mi nieto – y 10 recortes de balones. Éramos más o menos 60 personas. El lugar de encuentro elegido fue en la intersección de las calles 9 de julio y Gral. Paz. Este escriba estaba en la ochava del entonces cine Edison. Doy estos detalles porque no es verdad que estaban los del comedor universitario. A las 16 horas, ellos estaban haciendo la siesta o tomando un cafecito.

Al ver que no iban a venir más militantes el primero que gana la calle es Pedro Gutierrez del P.C. Gutierrez estaba en la vereda del bar ABC. Nos encolumnamos por Gral. Paz hacia calle Congreso y desde ahí hacia Plaza Independencia.Antes las manifestaciones eran reprimidas por la infantería a caballo y a latigazos, donde uno solo tenía tiempo de tirar 2 o 3 hondazos, nada más. Cuando encaramos por Congreso, no estaba la policía. Paramos en calle Las Piedras y levantamos la primera barricada con materiales de una obra en construcción. Como no aparecía la montada, fueron dos cumpa hasta la plaza y ver qué pasaba. Cuando nos dimos cuenta que no había un solo milico, avanzamos y nos dispersamos. Al minuto silbaban las balas desde la casa de gobierno. Me cubrí en unos de los bancos sobre la calle 25 de Mayo. A los 15 minutos siento a mi lado un fuerte olor a nafta. Un pendejo traía un tarro de 5 litros, con nafta “es pal auto” me señala al más cerca de la vereda, pero que estaba en la salida de la casa de gobierno. Lo prueba al encendedor y cruzó la calle agazapado. Lo baño al auto y le prendió fuego. Un solo grito se escuchó en la plaza.Caía la noche y comenzaron las fogatas en las esquinas y la participación popular fue impresionante, desde la Av. Sarmiento hasta la Av. Roca, desde el Bajo (en la Av. Saénz Peña) hasta la Av. Alem. Yo estaba en San Martín y Muñecas. Cuando corrió la noticia, mis compañeros abandonaron las aulas y llegaron junto mi. Se formó un “comité de barricada” de 11 representantes , para evitar que haya “infiltrados” que rompan vidrieras y provoquen saqueos. Es de destacar que durante la jornada, no se robaron, de los comercios, ni una corbata ni un par de zapatos.Solo queríamos que se llame a elecciones y se termine la intervención en la provincia. La respuesta de aquella pueblada sólo puso en evidencia las reservas democráticas que anidan en nosotros. Todo lo demás es pura mentira, lo hacen para sacar ventajas políticas sobre todo de aquellos amigos “izquierdistas”.No vamos a construir una sociedad socialista con quienes se apropian del trabajo ajeno.
Serafín “Popi” Mendizábal
Ventana del Norte



