Saira Argañaraz, primera trabajadora trans de la Caja Popular de Ahorros de Tucumán

483

Saira nació un 10 de agosto de 1987 en la ciudad de Tafí Viejo, Tucumán. Actualmente tiene 33 años.

Su ingreso en la Caja Popular de Ahorros supone un gran triunfo en la lucha por los derechos del colectivo trans. 

A través del decreto 721/2020, el gobierno estableció que a partir del 4 de septiembre del corriente año  el “cupo laboral travesti trans” es ley. El mismo dispone que en el sector público nacional, al menos el 1% de los cargos del personal deberán ser ocupados por personas travestis, transexuales y transgénero.

Para garantizar que este cupo laboral se cumpla, en el texto del boletín oficial se encuentra explicitado que “se deberán establecer reservas de puestos de trabajo a ser ocupados exclusivamente por personas travestis, transexuales o transgénero”. También resalta que no importa si “realizaron o no la rectificación registral del sexo y el cambio de nombre de pila e imagen en su DNI”.

Ventana del Norte tuvo la oportunidad de dialogar con Saira Argañaraz, nos contó su historia y lo que representa para el colectivo este triunfo en su vida y todos aquellos derechos que faltan visibilizar en la sociedad.

¿Cómo recordas tu niñez y adolescencia?

Mi niñez la recuerdo siempre divertida, me encantaba ir al jardín porque no veía las horas de jugar con los muñecos, con los bebotes particularmente. Tuve casi siempre los mismos compañeros con los que luego hice el secundario. Estuve siempre acompañada y aceptada por ellos y lo considero hasta el día de hoy como la mejor época. Fue el momento en el que me descubrí, en el que experimenté y en el que me sentí viva. Viví emociones con mucha adrenalinas y muy lindas experiencias. Tuve la suerte de tener el apoyo de mis profesores y preceptores del colegio Alejandro Heredia de Tafí Viejo, todos fueron muy compañeros y buenos consejeros.

A partir de diversos instrumentos internacionales de protección de los derechos humanos, nuestro país asumió el compromiso de respetar y organizar que todos los seres humanos tienen los mismos derechos ¿Crees que la sociedad lleva a cabo este compromiso y este respeto hacia las diferentes identidades de género?

Realmente la sociedad aún no nos acepta, no llevan a cabo el compromiso al no respetar nuestra identidad.

Seguimos sufriendo mucha discriminación, seguimos vulnerables. Hay mucha agresión hacia la colectividad y se lo observa día a día en las redes sociales  y en las noticias. 

No tenemos igualdad de derechos.

¿De qué manera crees que como sociedad podemos terminar con la estigmatización y la desigualdad que el colectivo trans tiene que atravesar?

Creo que esta estigmatización se va a terminar el día que  la sociedad reconozca nuestros derechos, negados desde hace años. Esta desigualdad se terminaría si nos dieran igualdad de oportunidades y cuando nosotras también desde el colectivo demostremos que somos capaces de afrontar  cualquiera trabajo, que somos iguales que los demás.

Somos muy juzgadas por la vida que llevamos, pero es la misma sociedad la que nos empujó a tener este tipo de vida, esa misma vida que queremos cambiar. Es la única alternativa que nos dejan al no tener oportunidad de acceder a un trabajo formal. 

¿Cómo fue el momento en el que lograste obtener tu primer trabajo en blanco?

Lo que me pasó me cambió la vida por completo, el acceder a un trabajo en blanco gracias a la Bancaria y al Gobierno tucumano puedo soñar en tener una casa propia. Podré acceder a la salud, a una jubilación. Son cosas muy favorables que me sucedieron y espero que a otras compañeras también le sucedan, no solo en mi provincia sino también en el país. 

Se aprobaron un montón de cupos trans pero aún falta implementación, si no se realiza “a las palabras se las lleva el viento”. Desde el colectivo necesitamos acciones concretas como por ejemplo lo que le pasó a mi persona.

¿Qué opinión tenés sobre aquellas chicas trans que practican la prostitución?

Realmente no estoy en desacuerdo con las chicas que se prostituyen, ya que, es la única opción laboral vigente que tiene el mercado para las mujeres trans, jamás estaría en contra de la decisión que tome una compañera.

Es la única alternativa que tenemos para sobrevivir, pero pone en riesgo nuestras vidas “por un par de pesos” para vivir. 

Para eso necesitamos la implementación del cupo trans, la ley integral trans; que se apruebe porque muchas compañeras la necesitan para tener un trabajo digno.

¿Cuáles son tus objetivos y metas a futuro?

Mi objetivo es seguir trabajando. Poder hacer una carrera universitaria o terciaria dentro del área en la que me desarrollo actualmente.

Mi principal meta es poder acceder a una vivienda propia que es el sueño de  toda compañera de la colectividad, eso sería lo fundamental. 

¿Qué le dirías a la sociedad para que puedan comprender la importancia y necesidad del cupo laboral trans?

La importancia del cupo laboral trans es que podemos acceder a un trabajo en blanco,  tener una jubilación, una obra social, acceso a la salud que es primordial ya que nos negaron por mucho tiempo. Podremos acceder a terminar nuestros estudios.

El cupo laboral trans abriría muchas puertas, y de esta manera podríamos demostrar que somos capaces ante la sociedad de poder afrontar cualquier trabajo.

Es una felicidad grande lo que me está pasando porque creo que esto es una de las tantas puertas que se abrirán para que más Saira’s de toda la Argentina puedan cambiar sus vidas. 

Tengo muchas esperanzas de que así será y de que la sociedad nos aceptará más y tendremos más oportunidades. 

Luciana Paz

Ventana del Norte