Septiembre está marcado por dos sucesos históricos, el 18 se cumplieron 14 años de la desaparición de Julio López y el 19 se cumple la misma cantidad de años, pero de la condena al represor Miguel Etchecolatz. No es casualidad que solo haya un día de diferencia, porque Julio López declaró en contra de Etchecolatz.
El 25 de septiembre de 2020, se conoció la noticia de que le otorgaban la prisión domiciliaria al genocida Miguel Etchecolatz, la misma no es efectiva porque tiene otras causas en diferentes tribunales.
Ventana del Norte habló con Rubén López, hijo de Julio López, y nos contó cuáles son sus sensaciones a 14 años de estos hechos históricos y sobre esta resolución del tribunal.

¿Cuál es su reflexión acerca de la prisión domiciliaria que le dieron al represor Miguel Etchecolatz?
La verdad que indigna, pero sobre todo indigna porque el tribunal que tomó la resolución de otorgar esta prisión domiciliaria, que no es efectiva, no lo comunicó. No sé si tiene temor de publicarlo y de que la gente se entere, pero de igual manera por muchas de las querellas se enteraron, así que no entiendo el sentido de esto, de no publicarlo. Esta situación indigna, porque entendemos y creemos que esto abre la puerta, como en el año 2016, que una tras otra se le irán concediendo las prisiones domiciliarias, que por ahora no son efectivas porque tiene otras condenas, pero como decía, esta primera prisión domiciliaria abre la puerta a que los demás tribunales se lo concedan también. Esperemos que no suceda ante el escrache público que hicimos.

¿Hay temor que suceda lo del año 2016?, ¿que se le dé la prisión domiciliaria?, es increíble encontrar en cualquier lugar a una persona nefasta como Miguel Etchecolatz.
Si, es increíble. En el año 2016 empezaron a caer una tras otra y en el 2017 ya tenía la prisión domiciliaria efectiva. En Mar del Plata, cuando estuvimos en enero y febrero haciendo muchas actividades y escraches públicos con respecto a Etchecolatz, en un día sábado, este personaje estaba paseando en una camioneta qué el estado proveyó para que lo vigilen y no salga de la casa, pero lo llevó a una clínica, sin autorización del tribunal, durante más de 3 horas, no habiendo comunicado. Tranquilamente se podría haber ido de Mar del Plata y nadie se enteraba.
¿Usted cree que la justicia está ocultando esa decisión?
Los jueces que llevaron adelante diferentes casos no sabemos que piensan, por ejemplo, el del ARA San Juan, el de Santiago Maldonado, el de la AMIA y tantos otros. No sé si son jueces o no sé qué clase de personas son, porque se supone que estos jueces, en algún momento rindieron un examen para llegar al lugar donde están. Con este tribunal lo que nos pasa es que con lo poco que alcanzamos a ver y leer dicen que saben que habrá una conmoción social con respecto a la decisión que ellos estaban tomando, entonces, ¿para qué la toman? si saben lo que van a causar. A eso me refiero, abren el paragua porque saben que lo vamos a escrachar, el tribunal que abre la puerta es del que más nos vamos a acordar. Abrieron el paraguas primero no publicando la resolución y segundo argumentando que para ellos habrá una conmoción social con respecto a su decisión.
Además, en un mes tan caro para todos aquellos que recordamos la desaparición de tu papá y además de la condena a Miguel Etchecolatz.
Exactamente se cumplen 14 años de la desaparición de mi padre y también de la primera condena a Etchecolatz, y no es casualidad de que mi papá haya desaparecido justo después de declarar. Lo que pasó ahora no es casualidad, acá hay un mensaje importante en relación a eso, porque viste cuando los jueces dicen que no hacen declaraciones y hablan a través de sus fallos, bueno aquí está lo que dice ese tribunal.

Miguel Etchecolatz se dio el lujo de criticar a todos los que lo estaban condenado en ese momento.
Sí, en la condena del 2006 cuando le permiten hablar unos segundos, él dice: “están condenando a un viejo pobre y enfermo”, uno puede interpretar que no estaba hablando de él. Con respecto al papelito con el nombre de mi papá que tenía Etchecolatz fue en el año 2014 cuando empezamos a entender y a pensar que él pudo haber tenido algún grado de participación en la desaparición de mi viejo, que hoy en día la carátula de su desaparición dice, presunta desaparición forzada de personas. La semana pasada presentamos la solicitud para el cambio de carátula para que sea desaparición forzada de persona.

En el documental que se hizo sobre su papá, a usted le tocó recorrer todos los lugares a donde estuvo detenido él, ¿Qué sintió en ese momento?
Es muy difícil, porque si bien en el documental tuve que entrar, muchas veces antes no podía hacerlo, te corre un escalofrío, primero por lo personal, pero pensar que por el centro clandestino de Arana pasaron más de 300 personas muchas de las cuales casi el 95% no sobrevivió. En la parte posterior de ese centro clandestino de detención y de exterminio se encontraron las fosas dónde fueron enterrados en situaciones bastantes horribles. Fueron ejecutados, los cuerpos fueron dinamitados y después le prendieron fuego, se encontraron alrededor de 10.000 fracciones de huesos y realmente te impresiona mucho.
¿Tu padre sabía del peligro que podía transitar al realizar las declaraciones contra Miguel Etchecolatz?
Obviamente que sí, no tenía miedo y si lo tenía no lo demostraba, pero sabía que primero tenía una obligación moral con sus compañeros, aquellos que había visto cómo los asesinaban y segundo tenía que declarar lo que a él le había pasado. Más allá de eso, obviamente que uno siempre tiene temor, pero la obligación moral y el deber cívico se tienen que cumplir.

Y ese temor, ¿era mucho más fácil enfrentarlo con el apoyo de la familia?
Sí, nosotros estuvimos el día que declaró, lo acompañamos el día del juicio que tuvo que dar los alegatos, que es el día que desapareció, nosotros también lo estábamos acompañando.
¿Cuáles son los pasos que van a seguir en todo lo que está sucediendo principalmente con los jueces del tribunal oral seis?
Desde lo jurídico no podemos hacer nada, porque nuestra familia no está querellante en ninguna de las causas de los juicios por lesa humanidad. Desde lo viral y lo virtual haremos todos los escraches públicos que sean necesarios hacer. Desde lo jurídico hay muchos compañeros y compañeras de hijos, de asociaciones de detenidos y desaparecidas que están pidiendo informes al juzgado y tramitando todo lo que se necesita para impedir futuras prisiones domiciliarias. Desde lo personal, por la desaparición de mi viejo, estoy esperando que la justicia determine si es una desaparición forzada y empezar a encausar la investigación en esa circunstancia, vamos por distintos caminos, pero el final es el mismo ver que Etchecolatz siga en prisión.

¿Qué sentís al escuchar la última declaración de tu papá acerca de Etchecolatz?, “le tiró un baldazo con agua, le pasó una picana y ella le gritó por favor no me mates, llévame presa de por vida, pero déjame criar a mi beba, entonces él le sonrió y delante mío le pegó un balazo”
Se me hace difícil verlo, cada vez que lo cuento me corre una emoción muy grande. Fue muy difícil haber visto a Mariana, la hija de Patricia, en la presentación de otro documental que empezó a ser filmado en el momento del juicio y terminó siendo un documento muy esclarecedor, porque hay una parte muy importante de la declaración de mi viejo, y cada vez que veo esa parte me emociona mucho.
Julio Vega Guzmán

Ventana del Norte


