Tres personas terminaron tras las rejas luego de que la policía descubriera que en el interior de una casa -en el paraje Mili, departamento Robles- había más de veinte personas reunidas, festejando un cumpleaños.
El irresponsable episodio fue descubierto pasado el mediodía, cuando efectivos de la Comisaría 52 fueron alertados acerca de que en la casa de la familia Concha se estaba llevando a cabo una reunión social ilegal.
A raíz de las disposiciones sanitarias -por la pandemia y para evitar la propagación y el contagio del Covid-19- donde están prohibidos los eventos o reuniones sociales de todo tipo, la policía arribó a la casa y al llegar advirtió que los “invitados” huían despavoridos hacia el monte.
Más tarde, los efectivos se entrevistaron con la dueña de la casa —de 50 años— quien sin dudar manifestó que se reunieron a festejar su cumpleaños y que todos los concurrentes son familiares, pero no conviven con ella.
Ante la falta, la policía ingresó a la casa y logró reducir solo a dos de los invitados, quienes por orden del Dr. Hugo Herrera -fiscal de turno- quedaron aprehendidos. Uno de ellos fue acusado de resistencia y atentado a la autoridad ya que trató de agredir a los uniformados para evitar ser apresado.
La misma disposición fue ordenada para la dueña de casa. Todos terminaron imputados por infringir el artículo 205 en perjuicio de la salud pública.
Además, en el lugar secuestraron siete motovehiculos —que serían de propiedad de los invitados evadidos—, y botellas de bebidas alcohólicas.
También se secuestaron los equipos de música que la familia utilizaba para animar el evento.
Fuente el liberal



