En lo que va del año, Catamarca ya perdió recursos equivalentes a un mes de coparticipación, según evaluó el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF). Esto es porque en un cálculo de los recursos reales recibidos (contemplando inflación), se perdieron $4.460 millones, y esa cifra es más alta que los $4.300 millones que se recibieron en julio. En la Municipalidad de la Capital, esa pérdida ya es de $345 millones de pesos y es el municipio más afectado (ver aparte). Además, el organismo estimó que en un escenario optimista respecto de la pandemia del COVID-19, habría alguna recuperación en septiembre.
El informe señala que la recaudación nacional sufrió una fuerte caída en parte por los efectos de la cuarentena y en parte por la disminución de la actividad que ya se observaba en los meses anteriores al brote de coronavirus. Esto impacta especialmente en aquellas provincias para las cuales los envíos por coparticipación representan una gran parte de sus recursos totales, entre las que aparece Catamarca.
“Para Catamarca, la coparticipación representa el 89% de sus recursos habituales, lo cual la hace muy vulnerable a las variaciones de los recursos que el Tesoro Nacional le envía. Particularmente, en lo que va del año, la Provincia vio disminuir sus recursos transferidos en un 13%”, explica el IARAF, teniendo en cuenta el crecimiento nominal y la variación por efecto de la inflación.
En este sentido, hubo meses en los que llegó a recibir un 17% y un 25% menos que en el mismo mes del año anterior. “Considerando que todos los meses fue recibiendo menos que en los mismos meses de 2019, y ajustando por la variación de precios, la Provincia perdió recursos por aproximadamente $4.460 millones, lo que equivale a un mes completo de la coparticipación”, explica el informe, que a su vez señala que la pérdida de recursos “fue compartida con los municipios”.
Por otra parte, se advierte que la mayor caída en los recursos fue en mayo, cuando en total se recibieron $1.430 millones de pesos menos que el año pasado.
Teniendo en cuenta que en julio Catamarca recibió $4.300 millones, mostrando una variación del 23% con respecto a julio de 2019, en lo que va del año la provincia recibió $27.800 millones. “Esto implica un crecimiento nominal del 27%, es de decir una caída del 13% en términos reales, por lo que la pérdida real acumulada en el año equivale a $4.460 millones. En los últimos siete meses la pérdida acumulada equivale a más de un mes completo de coparticipación”, insistió el IARAF.
Proyecciones
De cara al futuro, el IARAF consideró tres escenarios alternativos para la coparticipación, pero recomendó “tomar decisiones en base al pesimista”.
El primero es un escenario de base sin COVID-19, en el que “se proyectan los meses restantes del año suponiendo una normalización de la recaudación, tomando como base la dinámica observada en los meses previos a la pandemia, con envíos de coparticipación que crecen en términos nominales un 32% y se muestra una recuperación inmediata a partir de agosto”.
El segundo es un escenario con COVID-19, pero optimista, en el que “se supone que la recaudación seguirá deprimida por efectos de la pandemia, volviendo de a poco a la nueva normalidad, hasta alcanzarla en el mes de septiembre”. En este caso, las variaciones de coparticipación crecen en términos nominales un 31% y hay una recuperación a partir de septiembre.
Por último, se plantea un escenario con COVID-19 pesimista, sobre el que recomienda hacer las previsiones. En este caso, se supone que no habrá un retorno a la normalidad en este año, por lo que los efectos de la pandemia perdurarían hasta diciembre. Con este contexto, los envíos de coparticipación crecerían un 27% en términos nominales, sin recuperación en 2020.
“En los tres escenarios la inflación promedio esperada para el período es del 39% en comparación con 2019. Cada escenario puede mensualizarse, suponiendo las dinámicas de recuperación explícitas de cada uno”, analizó el IARAF.
Alivio parcial
Además de esta caída, las provincias debían responder con la coparticipación por el crédito que tomaron de ANSES en 2016. En Catamarca, este crédito se coparticipó a los municipios, por lo que también debían responder por su parte de la deuda. Sin embargo, la semana pasada el Gobierno Nacional decidió prorrogar por 45 días los vencimientos de este empréstito.
La Capital es el municipio más afectado
En el cálculo de la caída de la coparticipación, la Municipalidad de la Capital fue la más afectada, ya que tiene la mayor porción de coparticipación establecida por índice. En ese marco, en lo que va de 2020 (sin contar agosto) perdió unos $345,2 millones, que también equivalen a un mes de su coparticipación.
Mientras tanto, el resto de los municipios, que son 35, perdió, entre todos, $768,7 millones.
El propio Intendente de la Capital advirtió en abril que la caída de los recursos del municipio más importante de la provincia ya era del 60% en términos reales.
Al margen de esta caída en los recursos habituales, la Capital debe hacer frente a su porción del empréstito tomado del Fondo de Garantías de Sustentabilidad de ANSES en 2016, cuyo primer vencimiento operaba desde la semana pasada pero se prorrogó por un mes y medio. Hacer frente a esas obligaciones implicará una merma extra de $60 millones, según se estimó.
Con este impacto, la Municipalidad de la Capital acude al Gobierno de la Provincia para poder cumplir con el pago de sueldos y otras obligaciones. De hecho, figura entre los 30 municipios que debieron ser asistidos para poder cubrir el salario mínimo, vital y móvil que anunció el Gobierno de la Provincia. Esta ayuda será por tres meses y luego cada comuna debe “organizar sus cuentas para sostenerlo”.
Riesgo de pagos
Por otra parte, el informe señala que corre riesgo la cadena de pagos en muchos distritos que no pueden amortiguar la caída. “Esta situación se está observando para la generalidad de las jurisdicciones subnacionales que reciben coparticipación, que sufrieron una caída de sus recursos. Aquellas que no tengan capacidad para financiarse y amortiguar la disminución de recursos incrementando su recaudación propia, endeudándose o negociando transferencias no automáticas de otros gobiernos, se verán obligadas a ajustar sus gastos este año o no podrán afrontar sus obligaciones, lo que pone en riesgo la cadena de pagos”, advierten.

Fuente elancasti



