Esta apertura se produce después de la trágica muerte de Sahar Khodayari, hincha que se prendió fuego a mediados de septiembre después de su detención por tratar de entrar en un estadio.
La FIFA ha amenazado a Irán con sanciones si las mujeres no podían asistir a los partidos de fútbol masculinos. Las mujeres iraníes se vieron negar el acceso a los estadios, oficialmente para protegerlas de la grosería masculina, poco después de la Revolución Islámica de 1979.
La FIFA ha presionado durante años a la República Islámica para que abra sus estadios a las mujeres, pero hasta ahora Teherán sólo lo permitió en raras ocasiones y en número limitado (máximo mil hinchas mujeres en noviembre de 2018).
Una hincha junto a su esposo, próximos a ingresar a un estadio. Foto: AFP.
La muerte de “la chica de azul” (color de su equipo fetichista, Esteghlal de Teherán) causó conmoción en las redes sociales, donde celebridades, futbolistas y militantes piden a la FIFA para que prohiba a Irán participar en competiciones internacionales.
Vivirlo en persona
Tras la visita de una delegación de la Federación Internacional a Teherán en septiembre, las autoridades iraníes decidieron autorizar la venta de entradas a mujeres para el partido Irán-Camboya. Las plazas para el estadio Azadi (“Libertad” en persa) se han vendido como panecillos y “la presencia de 3.500 hinchas iraníes está asegurada”, según la agencia oficial Irna. Considerándolo insuficiente, una campaña en Twitter pide que se concedan más entradas a las mujeres con esta palabra: #WakeUpFifa (“FIFA despierta”).
Raha Purbakhsh, periodista deportiva, muestra orgullosamente a la AFP su billete electrónico en su teléfono móvil. “Todavía no puedo creer. Después de tantos años viendo todo por televisión, ahora podré vivirlo en persona”.



