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Tucumán superó la tonelada de cocaína secuestrada por segundo año consecutivo

Tucumán secuestró 1.014 kilos de cocaína entre enero y octubre de 2026 y volvió a superar la tonelada decomisada por segundo año consecutivo. La cifra se mantiene prácticamente en el mismo nivel que la registrada durante todo 2025, cuando se incautaron 1.027 kilos, pese a que en el resto del NOA los decomisos de esta droga disminuyeron un 33%.

El dato ubicó a la provincia como la segunda de la región con mayor cantidad de cocaína secuestrada, detrás de Salta. Al mismo tiempo, las autoridades advirtieron sobre posibles cambios en las rutas utilizadas por las organizaciones dedicadas al narcotráfico y señalaron la necesidad de reforzar los controles fronterizos.

Cuánta cocaína se secuestró en Tucumán y cómo se ubica en el NOA

De acuerdo con un relevamiento de procedimientos realizados por fuerzas federales y provinciales, entre el 1 de enero y el 31 de octubre de 2026 se incautaron 1.014 kilos de cocaína en Tucumán. La diferencia respecto de los 1.027 kilos registrados durante todo 2025 es de apenas un 1,3%.

En el resto del noroeste argentino, en cambio, las cantidades fueron considerablemente menores. Salta encabezó el registro regional con 2.029 kilos secuestrados, seguida por Tucumán. Más atrás quedaron Jujuy, con 459 kilos; Santiago del Estero, con 343; y Catamarca, con 133.

De esta manera, Tucumán se ubicó por primera vez en al menos una década como la segunda provincia del NOA con mayor volumen de cocaína incautada.

Otro dato relevante surge al comparar la cantidad de procedimientos realizados. Durante 2025 se concretaron 34 operativos, con un promedio de 30,2 kilos por intervención. En los primeros diez meses de 2026, en cambio, se contabilizaron 23 procedimientos, con una media de 44,1 kilos por operativo.

Esto representa un incremento cercano al 46% en el promedio de droga incautada por intervención. Es decir, aunque hubo menos procedimientos, los cargamentos interceptados fueron, en promedio, de mayor volumen.

Los principales operativos y el rol del Operativo Lapacho

Entre los procedimientos más importantes del año se destaca el secuestro de 470 kilos de cocaína transportados en una camioneta con destino a Atahona, en el sudeste tucumano. Los investigadores analizan la hipótesis de que el cargamento habría ingresado previamente a la provincia mediante un vuelo clandestino.

Otro operativo se realizó sobre la denominada Ruta de los Valles, donde Gendarmería Nacional interceptó un cargamento de 48 kilos de cocaína que tenía como destino la localidad de Simoca.

También fueron detenidas dos mujeres de nacionalidad boliviana durante un control en el peaje de Molle Yaco. Según la investigación, habían viajado hasta San Pedro de Colalao para recibir tres kilos de droga que luego pretendían trasladar hacia Buenos Aires.

El jefe de Policía de Tucumán, Joaquín Girvau, atribuyó los resultados al Operativo Lapacho, un dispositivo de vigilancia permanente en los límites provinciales. Según explicó, durante los últimos meses se intensificó la coordinación con Gendarmería Nacional y la Policía Federal para reforzar los controles en los principales corredores.

Uno de los puntos mencionados fue el puesto de 7 de Abril, en el límite con Santiago del Estero. Desde la conducción policial sostuvieron que el trabajo conjunto permitió fortalecer la vigilancia y mejorar la detección de cargamentos de estupefacientes.

Las advertencias por posibles cambios en las rutas del narcotráfico

Más allá de la cantidad de droga incautada, las autoridades señalaron que las organizaciones dedicadas al narcotráfico podrían estar modificando sus recorridos y modalidades de traslado.

El secretario de Lucha contra el Narcotráfico de Tucumán, Jorge Dib, advirtió sobre un posible incremento de los vuelos clandestinos utilizados para transportar cocaína hacia distintos puntos del norte argentino. Una de las hipótesis planteadas por investigadores y funcionarios es que parte de esas operaciones se esté desplazando hacia sectores del sur de Salta, próximos a los límites con Tucumán y Santiago del Estero.

En la misma línea, el fiscal federal salteño Ricardo Toranzos y el interventor de Aguas Blancas, Rodolfo Zigarán, señalaron que las organizaciones podrían estar modificando sus circuitos a partir de los controles implementados en las zonas fronterizas. Estas advertencias también abrieron un debate sobre la eficacia de los dispositivos nacionales de vigilancia en el norte del país.

Por su parte, Dib indicó que trabajó junto con la diputada nacional Eliana Bruno en una propuesta para establecer un régimen de derribo de aeronaves vinculadas con vuelos ilegales. Según explicó, la iniciativa fue presentada ante los ministerios nacionales de Seguridad y Defensa.

De todos modos, las cifras de decomisos deben interpretarse con cautela. Los registros fueron recopilados a partir de información de Gendarmería Nacional, la Policía Federal, la Policía de Seguridad Aeroportuaria y las policías provinciales, ya que no existe una base pública nacional unificada que reúna todos los procedimientos.

Por eso, la cantidad de cocaína secuestrada permite conocer el resultado de los operativos, pero no determina por sí sola cuánto aumentó o disminuyó el tráfico real de estupefacientes. El desafío para las autoridades será establecer si la evolución de los decomisos responde a una mayor eficacia de los controles, a cambios en las rutas utilizadas por las organizaciones criminales o a una combinación de ambos factores.

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