Benjamín Eduardo Díaz quedó detenido hasta el 1 de diciembre y fue imputado provisoriamente por lesiones graves. La defensa impugnó la medida, mientras la Fiscalía continúa con la investigación para determinar cómo se produjo el disparo.
La Justicia dictó la prisión preventiva
La Justicia de Tucumán dictó prisión preventiva hasta el 1 de diciembre para Benjamín Eduardo Díaz, el policía acusado de haber herido de un disparo a su compañero Nicolás Agustín Albaca Romano durante una guardia en una garita de la zona de El Bajo.
La medida fue resuelta este miércoles 7 de octubre durante una audiencia en la que se formalizó la investigación y se analizaron las medidas de coerción contra el efectivo. La Fiscalía había solicitado que permaneciera detenido ante la existencia de riesgos procesales vinculados con una posible fuga y el eventual entorpecimiento de la investigación.
El juez interviniente hizo lugar al planteo y dispuso la prisión preventiva en los términos solicitados. La defensa de Díaz impugnó la resolución, por lo que la medida podrá ser revisada.
De qué está acusado Benjamín Díaz
La Fiscalía, a través de la Unidad Fiscal de Homicidios II, formuló cargos contra Díaz bajo la calificación provisoria de lesiones graves, en calidad de autor.
La investigación está a cargo del fiscal Carlos Sale y durante la audiencia intervino el auxiliar fiscal Alejandro Andole. La imputación es provisoria y podrá modificarse a medida que avance la causa y se incorporen nuevas pruebas.
La prisión preventiva, por su parte, no implica una condena, sino una medida cautelar adoptada durante el proceso judicial.
Qué sostiene ahora la Fiscalía sobre el disparo
Uno de los principales elementos nuevos de esta etapa es la reconstrucción presentada por la Fiscalía durante la audiencia.
Según la acusación, Díaz se encontraba dentro de la garita, cerca de la puerta, mientras que Albaca Romano y los policías Marcos Andrés Díaz y David Nazareno Santillán permanecían en el exterior.
Siempre de acuerdo con la hipótesis fiscal, Díaz habría efectuado un disparo con su arma reglamentaria, una pistola calibre 9 milímetros FN Browning, que impactó en el lado izquierdo del tórax de Albaca Romano.
Esta descripción corresponde a la hipótesis de la acusación y deberá ser contrastada con las pruebas reunidas durante la investigación.
Qué pasó con la versión del disparo accidental
Tras el episodio ocurrido durante la madrugada del martes, Díaz había manifestado que se encontraba manipulando su arma reglamentaria cuando se produjo un disparo accidental que alcanzó a su compañero.
Esa explicación formó parte de las primeras actuaciones y quedó desde el comienzo bajo investigación. Ahora, con la formalización de la causa, la Fiscalía presentó ante el juez una reconstrucción del episodio y atribuyó provisoriamente a Díaz la autoría de las lesiones.
Las pericias sobre el arma y la escena serán determinantes para establecer cómo se accionó la pistola y si la evidencia coincide con alguna de las versiones incorporadas a la causa.
Cómo continúa la investigación
Con la prisión preventiva vigente hasta el 1 de diciembre, la Justicia continuará con las medidas de prueba destinadas a reconstruir la secuencia del disparo y determinar las responsabilidades que pudieran corresponder.
Mientras tanto, la defensa de Díaz impugnó la decisión judicial. La causa continuará bajo investigación de la Unidad Fiscal de Homicidios II.


