Un efectivo de la Policía de Tucumán resultó herido de un disparo durante la madrugada de este martes mientras cumplía funciones en una garita ubicada en Charcas y Díaz Vélez, en la zona de la Vieja Terminal de San Miguel de Tucumán. La Justicia investiga las circunstancias en las que se produjo el disparo y busca determinar con precisión cómo se accionó el arma.
El policía fue identificado como Nicolás Agustín Albaca Romano, de 23 años. En el lugar también se encontraba el agente Benjamín Díaz, quien cumplía servicio junto al efectivo herido.
Qué ocurrió en la garita
De acuerdo con las primeras actuaciones, alrededor de las 00.50 vecinos de la zona alertaron a efectivos de la Comisaría Seccional Segunda sobre un policía que se encontraba herido dentro de la garita. Cuando los agentes llegaron al lugar, encontraron a Albaca Romano herido y a su compañero.
Según el relato incorporado a las actuaciones preliminares, Díaz manifestó que se encontraba manipulando su arma reglamentaria cuando se produjo un disparo accidental que impactó en su compañero.
Sin embargo, esa versión forma parte de la investigación y todavía debe ser contrastada con las evidencias recogidas en la escena. La Justicia busca establecer cómo se produjo el disparo y si la mecánica del hecho coincide con el relato inicial.
Cómo se encuentra el policía herido
Albaca Romano fue trasladado de urgencia al Hospital Centro de Salud, donde ingresó con una herida de arma de fuego y debió ser intervenido quirúrgicamente. El proyectil produjo lesiones en el páncreas y el efectivo permanece internado en la unidad de cuidados críticos.
Según el parte difundido por Los Primeros, la lesión comprometió el hemitórax izquierdo y ambas caras del abdomen. El efectivo permanece con asistencia respiratoria mecánica y monitoreo hemodinámico, mientras se aguarda la evolución de su cuadro.
Qué investiga la Justicia
La causa quedó bajo intervención de la Fiscalía de turno, que ordenó distintas medidas para reconstruir lo sucedido dentro de la garita.
Personal de Criminalística trabaja sobre la escena y realiza pericias destinadas a determinar la trayectoria del proyectil y la mecánica del disparo. También se dispusieron pruebas de dermotest y el secuestro de las armas reglamentarias para avanzar en el esclarecimiento del episodio.
Por el momento, la hipótesis de un disparo accidental no puede darse por confirmada. Las pericias serán determinantes para establecer cómo se accionó el arma y las responsabilidades que pudieran corresponder.


