El Senado dio media sanción a un nuevo régimen para los biocombustibles que eleva progresivamente los porcentajes obligatorios de mezcla de bioetanol y biodiésel. El proyecto ahora deberá ser tratado por la Cámara de Diputados y tiene especial relevancia para Tucumán por la participación de la caña de azúcar en la producción de bioetanol.
Qué aprobó el Senado
La Cámara de Senadores dio media sanción al proyecto que establece un nuevo marco regulatorio para los biocombustibles en Argentina.
La iniciativa fue aprobada en general por 41 votos a favor y 25 en contra y ahora deberá ser analizada por la Cámara de Diputados. Por ese motivo, todavía no es ley y los cambios previstos no se aplican actualmente.
Uno de los principales puntos de la propuesta es modificar los porcentajes de biocombustibles que deben mezclarse obligatoriamente con las naftas y el gasoil. A ese porcentaje se lo conoce como “corte”.
En el caso del bioetanol, el proyecto mantiene inicialmente el corte obligatorio en el 12%, pero establece que subirá al 15% dentro de los 12 meses posteriores a la sanción de la eventual ley. Para el biodiésel, el porcentaje pasaría del 7,5% al 10% en el mismo período.
El bioetanol de caña, el punto clave para Tucumán
El cambio adquiere una relevancia particular para Tucumán por el lugar que ocupa la caña de azúcar en la producción provincial de bioetanol.
El proyecto establece que, dentro del esquema previsto para el bioetanol, habrá una participación reservada para el producto elaborado a partir de caña de azúcar y otra para el producido con maíz.
Con el nuevo régimen, el corte obligatorio llegaría al 15% después del primer año de vigencia. De ese porcentaje, el proyecto contempla un 6% para el bioetanol de caña de azúcar, otro 6% para el elaborado a partir de maíz y un 3% restante sujeto a competencia entre los productos habilitados.
Para Tucumán, esto implica que la producción de bioetanol a partir de caña mantendría una participación específica dentro del nuevo esquema de abastecimiento de combustibles.
La provincia cuenta con una importante actividad azucarera y con ingenios que producen bioetanol como parte de la diversificación de la cadena sucroalcoholera. Por eso, la evolución del proyecto en el Congreso será seguida de cerca por el sector.
Qué pasará con el biodiésel
El segundo cambio relevante está relacionado con el biodiésel, utilizado para la mezcla con gasoil.
El proyecto establece que el corte obligatorio, actualmente situado en 7,5%, subirá al 10% después de los primeros 12 meses de vigencia del nuevo régimen.
En este punto, el texto aprobado incorpora un esquema de transición para las empresas denominadas “no integradas”, entre las que se encuentran pequeñas y medianas plantas regionales.
La participación reservada para estas empresas comenzaría en el 6,5% y tendría una reducción progresiva hasta 2036. El objetivo declarado del esquema es permitir una transición gradual hacia el nuevo sistema de comercialización.
Este capítulo fue uno de los principales puntos de discusión durante el tratamiento parlamentario, debido a las diferencias entre las empresas integradas a grandes grupos aceiteros y las pymes regionales del sector.
Cuándo podrían empezar a aplicarse los cambios
La media sanción del Senado no modifica por sí sola los porcentajes que actualmente rigen para los combustibles.
El proyecto deberá ser tratado ahora por Diputados y, si obtiene la aprobación correspondiente, se convertirá en ley. Recién a partir de allí comenzarán a correr los plazos establecidos para la implementación del nuevo régimen.
En caso de sancionarse, tanto el corte de bioetanol como el de biodiésel alcanzarían los nuevos porcentajes previstos 12 meses después de la sanción, de acuerdo con el texto aprobado por el Senado.
Para Tucumán, el próximo paso será seguir el tratamiento en la Cámara de Diputados, especialmente por las implicancias que el nuevo esquema puede tener para la producción de bioetanol de caña y para la cadena azucarera provincial.


