El legislador José Cano se refirió al caso de los policías acusados de secuestrar a un joven dentro de una dependencia policial y exigir un rescate económico para liberarlo, un hecho que generó fuerte repercusión en Tucumán.
A partir del escándalo, Cano volvió a reclamar el tratamiento de proyectos vinculados a la reforma policial y aseguró que el episodio expone la necesidad de modernizar el funcionamiento de la fuerza provincial.
“Que una comisaría sea un centro de secuestros es la prueba de que la reforma policial no puede esperar más”, sostuvo el legislador.
Críticas al funcionamiento de la fuerza policial
Durante sus declaraciones, Cano cuestionó el actual esquema institucional de la Policía de Tucumán y apuntó contra la falta de controles internos.
Según expresó, el caso refleja una “degradación” dentro de la fuerza y evidencia problemas estructurales vinculados al funcionamiento policial.
“La seguridad ciudadana no existe si quienes deben protegernos usan el uniforme para extorsionar”, afirmó.
Además, señaló que la Policía provincial continúa funcionando bajo una ley orgánica vigente desde la década de 1970, situación que —según remarcó— requiere una actualización urgente.
El proyecto de reforma policial
En ese contexto, el legislador insistió en avanzar con el tratamiento de la nueva Ley Orgánica de la Policía, una iniciativa presentada en la Legislatura tucumana que busca modificar la estructura actual de la fuerza.
Entre los principales cambios planteados aparece una división más clara entre las tareas de prevención y las funciones de investigación judicial.
El proyecto también propone profesionalizar los mecanismos de selección y formación policial, con el objetivo de fortalecer controles internos y mejorar el funcionamiento institucional.
La propuesta de monitoreo en comisarías
Cano también hizo referencia a otro proyecto legislativo vinculado a la creación de un Programa Provincial de Monitoreo Policial.
La iniciativa contempla la instalación obligatoria de cámaras de videovigilancia en distintos sectores de las comisarías, incluyendo ingresos, guardias y calabozos.
Según explicó el legislador, un sistema de este tipo podría haber permitido registrar movimientos y situaciones relacionadas con el caso investigado desde el primer momento.
La propuesta apunta a incorporar mayores herramientas de control y supervisión dentro de las dependencias policiales.
El planteo sobre Asuntos Internos
Por otra parte, Cano defendió su proyecto para crear una Inspectoría General de Asuntos Internos con funcionamiento independiente de la estructura policial.
De acuerdo con lo planteado, el organismo tendría como objetivo investigar irregularidades dentro de la fuerza y brindar mayores garantías tanto a la ciudadanía como a efectivos policiales que denuncien situaciones ilegales.
“Buscamos proteger a los buenos agentes y perseguir a quienes manchan el uniforme”, expresó.
Mientras avanza la investigación judicial por el caso que involucra a efectivos policiales tucumanos, el episodio volvió a poner en agenda el debate sobre los controles y el funcionamiento de las fuerzas de seguridad en la provincia.


