A 20 años del crimen de Paulina Lebbos, la Justicia de Tucumán dictó la sentencia y absolvió a César Soto y Sergio Kalenuk, los principales acusados en la causa, por falta de pruebas. De esta manera, el caso se cierra sin condenas, en el desenlace de uno de los procesos judiciales más extensos y sensibles de la provincia.
La resolución del tribunal de juicio pone fin a una causa atravesada por demoras, cambios de rumbo en la investigación y fuertes cuestionamientos a lo largo de dos décadas, en un expediente que marcó la agenda pública local.
Un fallo basado en la falta de certeza
El tribunal interviniente resolvió la absolución de César Soto y Sergio Kalenuk al considerar que no se logró acreditar con el grado de certeza necesario su responsabilidad en el hecho. En ese marco, los jueces aplicaron el principio de la duda, que establece que ante la insuficiencia probatoria debe prevalecer la presunción de inocencia.
Durante la lectura de la sentencia, también se expusieron observaciones sobre el desarrollo de la investigación, señalando inconsistencias en la construcción de la hipótesis acusatoria.
Una investigación cuestionada desde sus inicios
El caso de Paulina Lebbos estuvo marcado por dificultades estructurales desde sus primeras etapas. A lo largo del tiempo se registraron demoras en instancias clave, modificaciones en las líneas investigativas y cuestionamientos sobre aspectos técnicos como la recolección de pruebas y la cadena de custodia.
Estos elementos fueron considerados relevantes por el tribunal al momento de evaluar la solidez del proceso, en un expediente que acumuló años de controversias y revisiones.
La reacción de la familia tras la sentencia
Tras conocerse el fallo, el padre de la víctima, Alberto Lebbos, manifestó su desacuerdo con la resolución y volvió a cuestionar el desempeño de la Justicia y del Ministerio Público Fiscal durante la investigación.
El caso mantuvo durante años una fuerte visibilidad en la provincia, con reclamos sostenidos por parte de la familia y acompañamiento de distintos sectores de la sociedad.
Un caso que atravesó a Tucumán
El crimen de Paulina Lebbos trascendió el ámbito judicial y se convirtió en un punto de referencia en el debate sobre el funcionamiento de las instituciones en Tucumán.
Durante dos décadas, la causa generó repercusiones políticas, sociales y judiciales, consolidándose como uno de los expedientes más relevantes en la historia reciente de la provincia.
Un cierre judicial sin responsables
Con la absolución de César Soto y Sergio Kalenuk, el proceso alcanza su instancia final sin condenas ni responsables penales por el crimen. El fallo deja planteados interrogantes sobre el desarrollo de la investigación y el funcionamiento del sistema judicial en causas de alta complejidad.
A 20 años del hecho, el caso se cierra en términos judiciales, pero mantiene su impacto en la memoria colectiva y en el debate público sobre verdad, justicia y responsabilidad institucional.


