El gobernador Osvaldo Jaldo y la intendenta Rossana Chahla pusieron en marcha una obra de desagües pluviales en San Miguel de Tucumán, con una inversión superior a los $1.400 millones. La iniciativa busca dar respuesta a los recurrentes anegamientos que se registran en distintos puntos de la capital tras las lluvias intensas.
El proyecto se ejecuta en el barrio 360 Viviendas, una de las zonas históricamente afectadas por problemas de escurrimiento, donde cada tormenta vuelve a exponer las limitaciones del sistema de drenaje urbano.
Una intervención estructural en una zona crítica
La obra contempla la construcción de un sistema de desagües pluviales destinado a mejorar el drenaje y ordenar el escurrimiento del agua en el sector.
Se trata de una intervención clave para reducir el impacto de las precipitaciones, evitando anegamientos que afectan tanto a viviendas como a la circulación diaria de vecinos.
El impacto de las lluvias y la necesidad de soluciones de fondo
Las recientes tormentas volvieron a poner en evidencia las dificultades del sistema pluvial en la capital tucumana, con calles anegadas y complicaciones en distintos barrios.
En ese contexto, desde el Gobierno provincial remarcaron la necesidad de avanzar con obras estructurales que permitan dar respuestas sostenidas en el tiempo, más allá de las soluciones coyunturales ante cada evento climático.
Coordinación entre Provincia y Municipio
Durante el lanzamiento, tanto Osvaldo Jaldo como Rossana Chahla destacaron la importancia del trabajo conjunto entre Provincia y Municipio.
La articulación entre ambos niveles de gobierno aparece como un eje central para llevar adelante este tipo de obras, que requieren planificación técnica, financiamiento y ejecución coordinada.
Inversión y alcance del proyecto
Con una inversión que supera los $1.400 millones, la obra se posiciona como una de las intervenciones hidráulicas más relevantes en la capital en el último tiempo.
Además del impacto directo en el barrio 360 Viviendas, se espera que contribuya a mejorar el funcionamiento del sistema pluvial en sectores cercanos, ampliando su alcance dentro del entramado urbano.
Un paso necesario ante un problema recurrente
El inicio de estos trabajos representa un avance frente a una problemática histórica en San Miguel de Tucumán, donde las lluvias intensas generan complicaciones frecuentes.
Sin embargo, el desafío de fondo sigue siendo más amplio: sostener un plan integral de infraestructura que permita acompañar el crecimiento de la ciudad y reducir de manera definitiva el riesgo de anegamientos.


