Un nuevo hecho de sangre e inseguridad sacude a la provincia. Joaquín Rodrigo Ibarra, de 21 años, se convirtió en la víctima fatal de un brutal crimen en Alderetes ocurrido durante la madrugada del lunes. El joven fue abordado en la puerta de su casa por dos adolescentes que, tras robarle una bolsa con pertenencias, lo ejecutaron de un disparo en la cabeza. La justicia actuó con celeridad y ya dictó el traslado de los acusados, de 16 y 17 años, al Instituto Roca.
El ataque fatal
El episodio se registró cerca de las 2:30 en el barrio Julio Abraham. Ibarra regresaba a su domicilio cuando fue interceptado por los agresores que circulaban en una moto negra. Según detalló el comisario Juan Gómez, la víctima no ofreció resistencia y entregó una bolsa de tela con ropa. Sin embargo, con el botín ya en su poder, uno de los delincuentes le efectuó un disparo letal antes de huir. Joaquín fue trasladado de urgencia al Hospital Padilla, donde lamentablemente falleció horas después.
Investigación y capturas
El esclarecimiento de este crimen en Alderetes fue posible gracias al relevamiento de las cámaras de seguridad de la zona. Los investigadores de la División de Homicidios identificaron rápidamente a los sospechosos, quienes ya eran investigados por integrar una banda dedicada a cometer asaltos con la misma modalidad delictiva. Tras un operativo cerrojo en las inmediaciones de sus viviendas, ambos fueron aprehendidos y puestos a disposición de la justicia.
Medidas judiciales
En la audiencia realizada ayer, la Unidad Fiscal de Homicidios imputó a los menores por el delito de homicidio agravado criminis causa, argumentando que mataron para asegurar el robo e impunidad. El juez Federico Moeykens ordenó que los acusados permanezcan alojados en el Instituto Roca durante los próximos cuatro meses. Paralelamente, se abrió una investigación por supuestos apremios ilegales denunciados por la defensa de los menores al momento de su detención.


