El gobernador Osvaldo Jaldo rechazó el pasado martes las acusaciones de desfalco en el municipio de Banda del Río Salí, tras la publicación de un informe de la Unidad de Información Financiera (UIF) sobre presuntas irregularidades en el uso de cheques por ventanilla. Aseguró que el documento es preliminar y que no hay delitos tipificados ni personas imputadas.
El informe señala que municipios de distintas provincias retiraron grandes sumas de dinero en efectivo sin justificación económica, y que parte de esos fondos ingresaron en cuentas privadas de empleados públicos, quienes los habrían utilizado para comprar dólar MEP. Sin embargo, Jaldo remarcó que el banco tiene la obligación de reportar operaciones sospechosas, pero eso no implica una ilegalidad.
El mandatario también criticó que el informe circuló por distintas instituciones y medios antes de que el Gobierno fuera notificado oficialmente. Además, cuestionó que se utilice el término “desfalco” en los titulares, insistiendo en que la información aún no constituye prueba de delitos.
Las declaraciones del gobernador surgen en medio de un creciente debate sobre la transparencia en la administración de fondos públicos en Tucumán, mientras la Justicia evalúa si avanzará con una investigación formal sobre el caso.


