El gobernador Osvaldo Jaldo avanzó ayer en su plan de rediseñar políticamente Tucumán al propiciar una reforma de la Constitución provincial.
“Estoy invitando a todos los sectores a una reforma constitucional profunda”, dijo en una conferencia de prensa improvisada. Jaldo enfatizó la necesidad de un diálogo previo con todos los estamentos políticos, sociales y eclesiásticos.
Jaldo planea convocar a una modificación de la Carta Magna local. “Haremos un cambio y reforma profunda para mejorar la calidad de vida”, afirmó. Advirtió que todos los sectores deben aportar ideas, pero la última palabra será del Estado.
“No queremos una reforma por un partido político, sino con la participación de la oposición”, expresó. La última reforma constitucional en Tucumán fue en 2006, impulsada por el gobernador José Alperovich.
En 2006, la oposición no participó de las elecciones de convencionales constituyentes en febrero. La Convención Constituyente tuvo una amplia presencia del peronismo y sus aliados, y también participaron el Partido Obrero y un sector del radicalismo.


