El fiscal Ignacio López está actualmente llevando a cabo una investigación acerca de la trágica muerte de dos jóvenes que ocurrió en un lapso de menos de 24 horas.
Los detalles en ambos casos revelan que los difuntos eran residentes de la calle con graves problemas de adicción, y se encuentran pendientes los resultados de los análisis para determinar las causas exactas de sus muertes.
Sin embargo, hasta ahora, no hay evidencias que apunten a homicidios.
Un informe de la tarde del miércoles reveló que los residentes locales de La Costanera alertaron al servicio 911 sobre un cuerpo visto flotando en el río Salí.
La seccional 11a, al no hallar nada, pidió apoyo a la Policía Lacustre, que tras un breve tiempo, descubrió el cadáver atascado en una rama sumergida en el río.
La víctima fue identificada como Roberto Gómez, un joven de 22 años del barrio Antena.
Los expertos forenses, tras la inspección inicial, informaron que no parecía haber indicios de una muerte violenta.
Según los familiares, Gómez solía cruzar el río para adquirir drogas en La Costanera, evitando así los puentes.
En otro caso, López también está investigando la muerte de un joven cuyo cuerpo fue hallado dentro de una casa en Villa 9 de Julio.
El caso comenzó tras una denuncia de vecinos que descubrieron un cuerpo.
Poco después, un hombre se presentó, alegando que el difunto era su hermano, Miguel Ángel Álvarez, de 35 años, también conocido por sus problemas de adicción y su situación de calle.
Según los residentes locales, los jóvenes solían usar la casa abandonada para el consumo de sustancias.
El fiscal ha ordenado una autopsia para corroborar la hipótesis inicial de que no hubo muerte violenta.
fuente: tucuman digital



