Le sacaron la cámara de la mochila en pleno microcentro al trabajador de prensa, Lucho López

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El trabajador de prensa, Lucho López, sufrió el robo de uno de sus elementos de trabajo. Ya hizo la denuncia, pero no deja de llamarle la atención la habilidad del ladrón y sus manos de seda.

Lucho López caminaba por el microcentro con su mochila en la espalda este martes al mediodía. Caminó por las calles del microcentro, de Casa de Gobierno a la FET, de la FET al Concejo Deliberante de la Capital, y desde allí hacia un cajero de la zona. Pero cuando buscó la billetera en su mochila, notó algo extraño. “El cierre estaba raro, no estaba como lo había dejado”, recuerda. Y entonces se dio cuenta de lo peor.

A Lucho le robaron la cámara de fotos. El ladrón le abrió la mochila y después se la cerró lo más que pudo. Nunca se dio cuenta. Jamás notó un tironeo, ni siquiera la diferencia de peso que provoca la ausencia de una herramienta de trabajo como esa. “No sentí nada, pero nada de nada”, se lamenta y trata de recordar el posible momento que tuvo el ladrón para hacerse de lo ajeno. 

Estoy seguro que fue cuando cruce al cajero, en la San Martín hacia la Rivadavia. No hice fila y cuando me acordé que la billetera no la tenía en el bolsillo, me saco la mochila y veo el cierre; ahí supe que algo no estaba bien”, describe. En la zona hay cámaras de seguridad. Ya con la denuncia hecha en la Comisaría I, Lucho solo aguarda buenas novedades. “Es la primera vez que me roban y es increíble lo que es no sentir absolutamente nada”, insiste.

“No lo quería aceptar, llamé al laburo para preguntar si no me la había olvidado; hay que aceptar que la han choreado o estás en una burbuja constante pensando qué es lo que pasó”, se resigna. “Tenía hasta la notebook, me han quedado lentes, las tapas y hasta el cargador de la cámara”, agrega.

Por estas horas, decenas de trabajadores de prensa y conocidos de Lucho comparten la imagen de la cámara por si alguien intenta venderla, sobre todo en las redes, que es donde suelen comercializar elementos robados. “Estoy rengo, pero con esperanza, estoy esperando ese llamado de alguien que me avise que se la están intentando vender”, concluye Lucho y agradece a todos los que a esta hora continúan compartiendo la imagen de la cámara robada.

fuente: el tucumano